El Congreso de los Diputados aprobó, con mayoría absoluta, la primera ley que regulará en España el ejercicio del derecho a la eutanasia. Ley impulsada en su día por el PSOE ha obtenido un amplio respaldo, con 198 votos a favor, 138 en contra y dos abstenciones, más allá de la mayoría que normalmente apoya al Gobierno, a la que se han sumado Ciudadanos, Junts per Catalunya y la CUP.
El grupo de la derecha, PP, Vox y Unión del Pueblo Navarro, se opusieron a la ley, que ahora tendrá que ser aprobada por el Senado, que, de aprobarse allí también, entraría en vigor a mediados del mes de marzo.
España se convierte en el sexto país del mundo que reconoce el derecho a una muerte digna, tras Holanda, Bélgica, Luxemburgo, Canadá y Nueva Zelanda.


Fue aprobada por mayoría, excepto los partidos de derechas.
Los grupos que han apoyado la ley se amparan en que, según todas las encuestas conocidas, los españoles respaldan por amplia mayoría la regulación de este derecho. “Es una demanda transversal de la sociedad”, ha destacado el ministro de Sanidad, Salvador Illa, que ha destacado el apoyo conseguido en la Cámara “por encima de las diferencias ideológicas”, lo que prueba, según él, que España es una “sociedad democrática y madura”.
“No podemos permanecer impasibles ante el sufrimiento insoportable”, agregó el ministro, para quien la ley contribuirá a “una sociedad más humana y más justa”. Illa ha tenido un mensaje especial para su antecesora en el ministerio y ahora diputada, María Luisa Carcedo, principal impulsora de la iniciativa. El Congreso había rechazado en los últimos años en cuatro ocasiones anteriores legislar sobre esta cuestión.


Una gran mayoría de españoles llevaban años pidiendo la probación de esta ley.
La oposición más fuerte al gobierno y a esta propuesta vino de los partidos de la derecha dentro del hemiciclo y de un pequeño grupo que se concentró frente al Congreso. El PP ha rebajado notablemente el tono con el que se había venido oponiendo a la ley y ha insistido en que esta sería innecesaria si se regulasen los cuidados paliativos.
La diputada de Vox, Lourdes Méndez-Monasterio, llegó a decir que la norma instaurada en España es “la industria de la muerte”. La eutanasia supone la “destrucción de nuestra cultura”, ha sentenciado la diputada, que también ha lamentado que la ley se aprueba “cuando el mundo va a celebrar el nacimiento del hijo de Dios”.