España se enfrenta a partir de hoy a una extrema ola de calor que durará varios días y sabiendo del peligro de las altas temperatura que pueden afectar la salud especialmente de niños, mayores y personas que viven en las calles, las autoridades hacen una serie de recomendaciones para enfrentar el calor.
Productos de las altas temperaturas las patologías más comunes y que pueden afectar a cualquier persona, sin importar la edad, son el golpe de calor, agotamiento repentino y la insolación. El ministerio de Sanidad de España pone en circulación una serie de recomendaciones para enfrentar estos tres síntomas sin que afecte nuestro estado físico.


Beber agua a sorbo frecuentemente aunque no tenga sed ayuda a sofocar el calor.
En cuanto a la insolación y los golpes de calor, los síntomas más comunes son la piel muy caliente y enrojecida, respiración y pulso acelerado y fuerte, fiebre mayor de 40°C, convulsiones, náuseas, alucinaciones, irritabilidad o cambios del comportamiento y alteración del nivel de conciencia o desmayo. Ante esto se recomienda ponerse en contacto inmediatamente con el 112 y mientras llega la atención médica, intentar permanecer en lugares frescos, ayudando a bajar la temperatura con paños fríos o un baño/ducha de agua fría sin proporcionar nada de beber.


Siempre elegir lugares frescos y ropa holgada.
Recomendaciones más importantes para tomar en cuenta
Son recomendaciones muy generales y se deben tomar en cuenta no solo los residentes en España, sino también los que viven en países tropicales y en los que las temperaturas suelen subir con mucha frecuencia. El ministerio de Sanidad español hace hincapié en las siguientes:
1. Beber agua y líquidos con frecuencia, aunque no se sienta sed y con independencia de la actividad física que se realice.
2. Evitar las bebidas con cafeína, alcohol o muy azucaradas, ya que pueden favorecer la deshidratación.
3. Aunque cualquier persona puede sufrir un problema relacionado con el calor, hay que prestar especial atención a: bebés y niños y niñas pequeñas, embarazadas o madres lactantes, así como a las personas mayores o con enfermedades que puedan agravarse con el calor (como las enfermedades cardiacas, renales, diabetes, hipertensión, obesidad, cáncer, patologías que dificultan la movilidad, demencia y otras enfermedades mentales, así como el abuso de drogas o alcohol).
4. Permanecer el mayor tiempo posible en lugares frescos, a la sombra de árboles, paredes o climatizados, y refrescarse cada vez que se necesite.
5. Procurar reducir la actividad física y evitar realizar deportes al aire libre en las horas centrales del día.
6. Usar ropa ligera, holgada y que deje transpirar.
7. No dejar a ninguna persona en un vehículo estacionado y cerrado (especialmente a personas menores de edad, mayores o con enfermedades crónicas).
8. Consultar a un profesional sanitario ante síntomas que se prolonguen más de una hora y que puedan estar relacionados con las altas temperaturas.
9. Si se toma algún medicamento, debe mantenerlo en un lugar fresco; el calor puede alterar su composición y sus efectos.
10. Hacer comidas ligeras que ayuden a reponer las sales perdidas por el sudor (ensaladas, frutas, verduras, zumos, etc.).
11. Evitar salir a la calle en las horas de más calor del día.